Esta vez, para una novia modernamente clásica.
Si. Con el clásico encaje, pero nada de blanco o marfil.
Rosa. Un tono elegante, y discreto.
Creo que el resultado, es satisfactorio.
Como siempre, empiezo con un abanico de madera de peral. Sujeto y fijo las varillas, con el abanico abierto, con cinta de carrocero. Con agua, y paciencia, le despego el tejido que trae de país.
Limpio un poco las varillas, con lija suave, para quitar restos de cola.
Coloco el encaje, ajustando la blonda, al arco exterior del abanico.
Esta parte, quedará plana. La parte interior, no. Aquí viene lo complicado. Recorto, poco a poco el encaje que sobra, acoplo los bordados para que no desentone el dibujo, voy ayudándome de alfileres...Y nos queda plano todo el país.
Ahora se levanta por partes, con cuidado, y con cola en las espigas, pegamos el país.

Por último, coso los recortes que hice.
Unas puntadas a mano, lo más discretas posibles.
Como siempre, empiezo con un abanico de madera de peral. Sujeto y fijo las varillas, con el abanico abierto, con cinta de carrocero. Con agua, y paciencia, le despego el tejido que trae de país.Limpio un poco las varillas, con lija suave, para quitar restos de cola.
Coloco el encaje, ajustando la blonda, al arco exterior del abanico.
Esta parte, quedará plana. La parte interior, no. Aquí viene lo complicado. Recorto, poco a poco el encaje que sobra, acoplo los bordados para que no desentone el dibujo, voy ayudándome de alfileres...Y nos queda plano todo el país.
Ahora se levanta por partes, con cuidado, y con cola en las espigas, pegamos el país.

Por último, coso los recortes que hice.
Unas puntadas a mano, lo más discretas posibles.
Ha sido encargo personalizado. Con el mismo tejido del vestido de la novia, y... VENDIDO!



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